Emprendimientos criollos mueren jóvenes – en http://eltiempo.com.ve/

octubre 17, 2013 · 0 comentarios

13.10.2013 05:30 AM Siete de cada diez negocios emergentes en el mundo no superan el primer año. En Venezuela la estadística es más elevada. Especialistas aseguran faltan políticas públicas

Por: Alejandra Rodríguez Álvarez

creandoCaracas.- La esperanza de vida de los negocios emergentes es muy baja. La estimación mundial indica que siete de cada diez emprendimientos fracasan en el primer año. En Venezuela, el índice de “mortalidad” de nuevas iniciativas es aún más elevado, pese a que la vocación emprendedora del país está listada como una de las más altas del planeta, de acuerdo con el Monitor General de Emprendimiento 2011-2012 (GEM, por sus siglas en inglés).

Distintas organizaciones aseguran que entre 1 millón y 3 millones de venezolanos apuestan por nuevos negocios cada año, estadística que sitúa a la nación en el puesto 12 de las 55 economías analizadas por el GEM; sin embargo, Alfredo Sánchez, director de Negocio Pyme y experto en materia de emprendimiento, advierte que la “mortalidad” de las iniciativas empresariales incipientes en el país es superior al 50% en los tres primeros años.

El profesor y coordinador del Centro de Emprendedores del Instituto de Estudios Superiores en Administración (Iesa), Aramis Rodríguez, concuerda con Sánchez, y explica que la brecha entre la cantidad de negocios que nacen cada año y el número de empresas consolidadas que existen en Venezuela es enorme.

“Los informes que nosotros manejamos indican que el venezolano es muy emprendedor. En cifras redondas de los 14 ó 16 millones de personas adultas que somos, alrededor de 3 millones están iniciando casi todos los años un nuevo negocio o tienen uno recién constituido. Pero cuando vemos un poco más allá; es decir, a todos aquellos emprendedores que llevan más de 3,5 años con sus emprendimientos vemos que hay muy pocos en relación con los que iniciaron, 200.000 son los que dicen tener una empresa con más de 3,5 años”, dice el docente.

Rodríguez afirma además que el grueso de las iniciativas de negocio que se originan en suelo criollo tiene características muy particulares que, eventualmente, terminan por condenarlas al fracaso.

“La mayoría de las empresas que nacen en Venezuela son microempresas, de entre una y cinco personas, las que tienen empleados, y las expectativas de crecimiento son muy bajas. Muchos de los emprendedores hacen lo mismo que los otros, es decir, la innovación también es baja, y muy pocos agregan tecnología a los nuevos emprendimientos. Somos muy emprendedores, pero por otro lado la calidad de los emprendimientos no es tan buena”, esgrime Rodríguez.

Para Rodríguez y Sánchez las peculiares características de las iniciativas de negocio en el país son, en buena parte, resultado de la falta de formación para el emprendimiento.

Y es que en Venezuela la gran mayoría de los emprendedores, son intuitivos. Son personas que acometen un negocio por alguna información muy básica que tuvieron del entorno y “se lanzan al agua” sin hacer estudios de mercado, sin ver ventajas competitivas, sin considerar estructuras de costos o aunque sea considerar si el producto es en realidad es viable, expone Sánchez.

Aunque recientemente diversas casas de estudio del país han incorporado a sus pénsums educativos cátedras de emprendimiento y algunas hasta han abierto departamentos que promueven la educación empresarial, Rodríguez argumenta que, en líneas generales, el sistema educativo nacional está muy orientado a “generar o crear empleados” y que no se ocupa de preparar al individuo para ser empresario.

“La mejor vacuna contra el alto índice de fracaso es que se profesionalice el emprendimiento, y se profesionalice masificando el conocimiento en formación, sobre todo en plan de negocios”, defiende Sánchez.

Barreras del entorno   

Iniciar cualquier tipo de negocio en el país representa un reto de proporciones astronómicas, pues antes de que las iniciativas se conviertan en negocios rentables o al menos sostenibles, los emprendedores deben sortear todo tipo de obstáculos (jurídicos, económicos, etcétera).

El economista Ángel García Banchs asegura que hoy los nuevos empresarios venezolanos deben enfrentarse a un país con un “altísimo” riesgo jurídico y una gran incertidumbre cambiaria, en el que las condiciones del entorno son inestables.

De hecho, Rodríguez afirma que la mayoría de los emprendedores que se asesoran en el Iesa manifiestan temor a involucrarse en iniciativas que supongan la importación de tecnología por causa de las políticas cambiarias nacionales.

El docente explica que, en líneas generales, crear una empresa o legalizar un emprendimiento en el país es tan engorroso que muchos de los nuevos empresarios desarrollan sus iniciativas al margen de las legislaciones vigentes y algunos nunca ingresan a la economía formal.

“En Venezuela constituir una empresa puede tomar hasta un año. Hay países, como Irlanda, en los que poner en marcha un negocio legal toma solamente 5 días”, refiere García Banchs.

Para Dunia de Barnola, directora de Venezuela Competitiva, una organización privada que promueve iniciativas de negocios, el problema central radica en que no hay unas políticas públicas estructuradas diseñadas para la promoción y fortalecimiento del emprendimiento, como sí hay en otros países que tienen desempeños competitivos más altos que el de Venezuela.

“En el país conviene revisar el marco jurídico y fiscal que estimula o frena la creación de nuevas empresas al tiempo que el Estado debe generar políticas públicas, a nivel de municipios y ciudades, que favorezcan el emprendimiento”, argumenta Lorenzo Lara, quien es presidente de Negocios Digitales y miembro del Ecosistema Nacional de Emprendedores.

ver en: http://eltiempo.com.ve/venezuela/economia/emprendimientos-criollos-mueren-jovenes/110927

{ 0 comentarios… añadir uno ahora }

Dejanos tu comentario

Ediciones anteriores:

Siguientes ediciones: